De: "Néstor Almagro" Para: <"Undisclosed-Recipient:;"@ar21.toservers.com> Asunto: Causa Popular Fecha: Domingo, 02 de Octubre de 2005 08:15 p.m. > Antecedentes de la privatización del agua en el mundo: contaminación, > escasez, empobrecimiento y tarifas altas > > Por Causa Popular. > > - Casi contemporáneamente a que la Organización de las Naciones Unidas y la > UNESCO declararan que el agua debe mantenerse en el sector público por ser > un bien irremplazable para la vida del planeta y la humanidad, el Banco > Mundial y el Fondo Monetario internacional le imponía a sus países deudores > la privatización de la explotación y distribución de este recurso. > El conflicto suscitado con la concesionaria de la explotación del servicio > de agua potable Aguas Argentinas, no es un caso aislado de las experiencias > que en el mundo se desarrollaron al calor de la privatización de este > recurso natural fundamental para la vida. > Las deficiencias en el servicio, la calidad del agua y el aumento > espectacular de los precios, así como un acceso restringido del suministro a > los sectores de la población más empobrecidos, fue la constante que acompañó > la privatización del Agua en todo el mundo. > > La resistencia del pueblo fue, una vez más, la variable que no habían > previsto. > > > A principios de los años 90, las corrientes neoliberales comenzaron a > proyectar la privatización del agua potable. El Banco Mundial (BM), la > Organización Mundial de Comercio (OMC), y el Fondo Monetario Internacional > (FMI), fueron los actores que asumieron la tareas de presionar a los Estados > para que se "liberen de tan pesada carga" a favor del sector privado. > > La extorsión fue la de siempre: atar a este traspaso el otorgamiento de los > créditos que estaban en condiciones de ofrecer, gracias a que el G7 (los > siete países más industrializados), del que provenían las empresas más > interesadas en hacerse del negocio del agua, llenaba sus arcas con miles de > millones de dólares. > > En última instancia, la creciente escasez de este recurso, por la misma ley > de oferta y demanda a la que siempre adoraron y veneraron, les garantizaba > la seguridad de sus inversiones. Claro que las poblaciones del mundo que se > vieron afectadas nada de esto escucharon por aquella época, estos grandes > consorcios provenientes de los países más exitosos del mundo, se presentaban > como la solución a la crisis mundial que se avizoraba sobre tan vital > recurso. > Pero importantes sectores de la población mundial notaron las maniobras que > ocultaba la explotación del agua. Tan es así que luego de rotundos fracasos > en garantizar el servicio, aunque no en las ganancias obtenidas, el 75% del > abastecimiento de agua potable en el mundo se encuentra bajo la > responsabilidad de entidades gubernamentales, siendo predominantemente > público en cuanto a su financiamiento, regulación y prestación, lo que > continua dificultando a los Consorcios del Agua el acceso a este sector, uno > de los últimos que se resiste con más fuerza a no ser regidos por las leyes > del libre mercado. > > Ejemplos de este proceso de resistencia fueron la Cumbre Mundial de la > Tierra en Río de Janeiro realizada en 1992, Johannesburgo en el 2002, y > Kyoto en Abril del 2003. En cada uno de estos encuentros quedaron explícitas > las posturas de un gran sector que aboga por la no privatización del agua, > quedando plasmado en infinidad de foros como el de Florencia entre el 21 y > 23 de Abril del 2003, donde se elaboró > como una alternativa el Manifiesto del Agua, donde se declara al agua como > una herencia vital común y global. > > Según el Doctor en Ciencias Geológicas Juan José Duran Valsero y la Doctora > en Ciencias Económicas Maya Khelladi, citados por Alejandro González en el > sitio de Internet, rebelion.org , en los casos concretos en los que se tiene > conocimiento de una evaluación del proceso privatizador, los datos son > lapidarios. > > Para estos expertos hay dos países que muestran el fracaso de la > privatización del agua, que al ser dos de las potencias mundiales le otorga > al análisis un carácter estructural que da por tierra con los argumentos que > apuntan a la mala administración, y no al carácter privado que asume la > explotación de este recurso en los países del tercer mundo. > > Según estos expertos, uno de ellos es nada más, y nada menos, que los > Estados Unidos. > Allí las privatizaciones han ocasionado una caída en picada de la salubridad > del agua potable en muchas ciudades. Millones de norteamericanos han estado > entre los años 93 y 94, consumiendo agua contaminada con plomo, pesticidas y > productos clorados, e incluso en otras ocasiones con la presencia masiva de > coliformes fecales. > No por nada este país se muestra tan interesado en la Triple Frontera > formada entre Paraguay, Brasil y Argentina, el centro del Acuífero Guaraní, > una de las reservas de agua potable más importantes del mundo. > > En el caso de Gran Bretaña, las privatizaciones realizadas entre 1990 y > 1994, significaron un aumento inmediato del 55% del precio del agua. Aunque > las empresas obtuvieron importantes beneficios pese a la multiplicación de > averías en la red de suministro, que se vio fuertemente deteriorada por la > falta de inversiones, degradando acentuadamente el servicio. > > Si a estos dos países les sumamos la mayoría de los países latinoamericanos > como Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia, o del cono sur como Sudáfrica, o > las ciudades españolas en las que se ha privatizado, nos encontramos con > que, sumado a las deficiencias en el servicio, las promesas de una mejor > calidad del agua, las metas como la lucha contra la pobreza o el suministro > a los sectores de población mas desfavorecidos, no se alcanzaron en ningún > caso. > En todos estos casos si algo tuvo éxito, fue el aumento de las tarifas que > alcanzaron las empresas, volviendo más restringido aún el servicio. > > Tanto la ONU en su declaración del milenio, como la UNESCO, expresan > claramente que el agua debe de mantenerse en el sector público por ser un > bien fundamental e irremplazable para la vida del planeta y de la humanidad. > Que tengamos que defender algo tan simple como esto, es una de las tantas > paradojas de la humanidad de este momento. > Por lógica: > ¿como un bien tan vital -al igual que el aire- para nuestra supervivencia, > puede entrar en los caminos tortuosos de la obtención de beneficios? > > Ampliamente demostrada la inoperancia del mercado para administrar este > recurso, sólo queda una cosa por hacer: > > Convencer a los pueblos del mundo que el agua no es un bien negociable, sino > un derecho básico, y que como tal requiere la protección estatal para ser > garantizada a la ciudadanía. > > Si cada Estado es incapaz de asegurar este derecho, como parece mostrar por > estos días el Estado argentino, tendremos que seguir el valiente ejemplo de > los bolivianos cochabambinos, quienes a fuerza de desobediencia civil, > lograron expulsar a Suez- sí la misma, la empresa francesa que opera Aguas > Argentinas y que está en todos los diarios por estos días-, y recuperar su > derecho fundamental de contar con agua para seguir viviendo. > >